
Este papel posee un volumen de almacenamiento de color 10 veces mayor que un foil, lo cual permite una marcación bastante mejorada, incluso en superficies húmedas. Los puntos de contacto se ven inmediatamente. Además, a este papel se le ha agregado un adhesivo especial (Transculase®). Por la estructura esponjosa de este papel blando, al efectuarse la mordida, tanto las partículas de color como el adhesivo son presionados hacia fuera.
En puntos de contacto MUY marcados (alta presión de masticación), se libera más color y en contactos normales menos color. O sea que los contactos prematuros se reconocen por las marcas circulares oscuras (y los contactos normales como marcas claras).
Como este papel es sensible a la presión, en cuestión de segundos el odontólogo obtiene un relieve preciso de la distribución de las fuerzas masticatorias. Contactos prematuros se tornan visibles inmediatamente y pueden ser tallados con exactitud. En pacientes con molestias de ATM se puede diagnosticar fácilmente qué lado utiliza más al morder. Especialmente en implantes un contacto prematuro puede tener consecuencias fatales sobre el mismo.
En un tallado selectivo deben tallarse solo los puntos oscuros. Éstos tienen una forma característica: un espacio claro rodeado de un círculo de color oscuro. La superficie clara del centro es el verdadero contacto oclusal. En el segundo paso se debe utilizar un foil rojo de 8 ó 12 micras para tener un buen contraste y una presentación precisa del desgaste a efectuar. Debido al Transculase del papel blando, que se transmite como una película incolora sobre la superficie del contacto, el color rojo se adhiere perfectamente y los puntos de contacto no pueden pasar desapercibidos por una visualización deficiente.
Solamente el papel de articular Bausch de 200 micras con coloración progresiva puede visualizar tan claramente interferencias existentes en las fuerzas masticatorias.

Presentación:
Caja con 50 hojas azules – BK 101
Caja con 50 hojas rojas – BK 102
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